Los políticos que dirigen la Junta de Castilla y León rompen un pacto con los trabajadores públicos de la administración autonómica que recuperaba derechos ya adquiridos, como la jornada de 35 horas. Argumentan que sería necesario un montante de 120 millones de euros para poder establecer tal medida (cifra que nadie sabe de donde sale, solo ellos).

Pero cuando leemos la prensa o vemos lo que ocurre en el entorno de nuestros trabajos vemos la falsedad de esos argumentos: no hay dinero para la mejorar las condiciones de los trabajadores, pero lo hay para:

  • Subvencionar a la Cámara de Comercio de Valladolid que adeuda más de 8 millones de euros.
  • Concertar con colegios y hospitales privados.
  • Donaciones a las distintas confesiones religiosas.
  • Seguir manteniendo una administración paralela donde colocar a los amiguitos.
  • Gastos desorbitados en propaganda, sobre todo en época electoral; en protocolo (comilonas), etc.
  • Disponer de vehículos oficiales y sus respectivos conductores para desplazarse a casa de esos políticos para traerlos, diariamente, a sus despachos, aunque su residencia está a decenas o centenares de kilómetros. ¿Alguna vez habéis visto fichar a estos personajes? A ellos la jornada les importa un pimiento, no rinden cuenta de sus horarios.
  • Las subidas de sueldo de los altos cargos.
  • Las bufandas opacas por trabajos que se desconocen.
  • Contratar como asesores con buenos sueldos a los amigos que se han quedado sin trabajo (exsenadores, exdiputados…).

 

No sabemos cuanto dinero se emplea en estos menesteres pero seguro que hay suficiente para esos 120 millones de euros. Por si fuera poco se elimina un impuesto como el de Sucesiones que afecta fundamentalmente a los que más tienen, como si la administración tuviera suficiente solvencia económica y no necesitara el dinero de los mas ricos.

Debemos recordar las continuas pérdidas de poder adquisitivo que llevamos arrastrando desde hace años, a costa de las susodichas crisis (¡¡no es una crisis, es una estafa!!), consintiendo no solo esas pérdidas económicas en nuestras nóminas sino también el aumento de la carga de trabajo debido a la falta de reposición de jubilaciones, vacantes, amortizaciones, privatizaciones, etc…

Somos los empleados públicos peor pagados entre las diferentes administraciones; no hay más que hacer una simple comparativa con nuestr@s compañer@s de Ayuntamientos o Diputaciones que por cierto, hace más de un año, recuperaron la jornada de 35 horas.

Hemos estado aguantando demasiado y no es extraño porque nos hemos podido encontrar bastante desamparados por los sindicatos oficiales que no dijeron ni hicieron nada cuando los famosos “recortes”, como si la culpa de la crisis-estafa fuera nuestra, de los empleados públicos.

Los sindicatos oficiales ahora convocan una jornada de huelga y piden que nos sumemos a ella, y desde CNT entendemos que debemos sumarnos; pero tambien exigimos que se convoquen y realicen asambleas en los centros de trabajo donde tod@s los emplead@s públicos podamos debatir nuestras condiciones laborales.

Los verdaderos gestores de lo público no son los políticos sino tod@s l@s trabajador@s y por eso exigimos opinar y diseñar la administración que queremos y al servicio de quién debe estar.

 

Ya es hora de decir BASTA, o como diría el gran Labordeta: ¡¡A LA MIERDA!!

 

¡¡TOD@S A LA HUELGA GENERAL!!

 

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